miércoles, 11 de febrero de 2009

ENCUENTRO


Además del hondo ombligo donde fue posible el frugal naufragio, estaban sus ojos con su tristeza de pájaros remotos, tremenda boca le quedaba justo en el centro de las ganas y unas manos frágiles blanquecinas y acarameladas prodigaban dulcísimas caricias.

Para que contar lo demás si con imaginarlo basta.

Pero como sospechar que debajo de todo esto se escondían, enmarañadas, las facciones de lo cotidiano y sus percances, lo simple de ser básico y lo abominable de conservar dichas costumbres.

Levantó los ojos llenos ahora de un cielo desencantado y desando un poco los paisajes que hasta hace poco eran el escenario de su feliz encuentro, ella ahora anda por ahí enredada en una nube, el se juzga un poco, piensa y se las arregla con el desenfado que hereda la soledad, sus vidas han crecido respectivamente diez milímetros.
Provistos ahora de menos andamiajes para el futuro quizás se encuentren, se sonrían y tengan la sensación de haberse visto antes.

Carlos Andrés

martes, 3 de febrero de 2009

IMPOSIBLE

IMPOSIBLE SER EL MISMO,
IMPOSIBLE DEJAR DE SER,
DEJAR DE LADO LO OCURRIDO
SIEMPRE IRA CON UNO
AUNQUE UNO NO VAYA CON ELLO.

IMPOSIBLE NEGAR LO QUE FUÉ
AUNQUE SE JUZGUE MAL HECHO

SER LO DICHO, IMPOSIBLE.

SOY EL ACTO PRESENTE QUE ME DEFINE,
NO PUEDO SER MÁS,

IMPOSIBLE REPETIRME,
AUNQUE PAREZCA IGUAL,
INNEGABLE EL ESFUERZO
EN ALGO SE ME HA DE NOTAR
LA NOSTALGIA,

IMPOSIBLE NO PARECERME A MI.

MEDELLIN 1 02 09

martes, 20 de enero de 2009

VOLVER



QUISE PERDERME UN POCO DE MI MISMO, COMO SI FUERA TAN FÁCIL,
DESPUÉS DE TODO UNO ANDA POR AHÍ CREYÉNDOLO TODO,
QUISE DECIR OCEANO Y FUÍ RIACHUELO,
AL NOMBRAR LA AURORA CHISPORROTEARON ESTRELLAS EN NO SE QUE FRENTE
Y SE PROLONGÓ LA NOCHE.

ENTERRAMOS A LA MAMÁ DE MI AMIGO MAYOR Y SONREIMOS TRANQUILOS
SÍ, ASI ES LA VIDA, NO ME SORPRENDE LA MUERTE.

LAS NUBES ESTABAN TAN ALTAS QUE ALCANCE A TOCARLAS
LUEGO BAJARON Y NO FUÉ TAN DIVERTIDO EL VUELO.

CANTAMOS, CANTAMOS MUCHO, COMO ESAS PERSONAS QUE GUSTAN DEL CANTO
Y CUANDO NOS QUEDAMOS EN SILENCIO NO SE DIERON CUENTA,
ESO NOS PASA POR IR POR LA VIDA CON ESE ROSTRO DE CANCIÓN
Y ESE MURMULLO EN LA MIRADA.

ENDESPUES DE AFEITARSE EL VIEJO COLGÓ LA HAMACA DE DOS GUAYABOS
Y SE DURMIO LA TARDE, HAY TARDES QUE ES MEJOR PASARLAS DORMIDO
EL VIEJO ES EXPERTO EN LA EVACIÓN DE VIGILIAS PAVOROSAS

ALGO LE QUIERO APRENDER.

DESPUES LOS VENADOS, EL SUEÑO,
EL TACO EN LA GARGANTA
COMO DICE MI AMÁ,
ESE TACO CON LOS AÑOS ME HA IDO AUMENTANDO
ENTRE MAS VIEJO MAS MOÑON, AHORA LLORO SIN SABER PORQUE,
HASTA CUANDO ME RIO
LO QUE ME DAN ES UNAS GANAS DE LLORAR INEXPLICABLES.

Y REGRESAMOS,
OTRA VEZ LO OTRO, ESO QUE SOÑAMOS
Y QUE GENERALMENTE ESTA LEJOS DE LO QUE QUEREMOS,
DEBE SER ESO LO QUE HACE PERPETUO AL AMOR.

SUEÑOS,
FRAGMENTOS,
EPIFANIAS,
ENREDOS,
EXQUISITOS CADAVERES,
ES DEFINITIVAMENTE LO QUE ME TRAIGO AHORA QUE VUELVO
AHORA QUE POR TREINTA Y CUATRO VECES ME SIGO RESISTIENDO AL MOLDE,
AUNQUE RECURRENTE AL ENGAÑO BUSCO SOBREVIVIR.

VUELVO, ESO ES BUENO.

AHORA SOY TAMBIEN UN RECUERDO.

MEDELLIN 20 ENERO DE 2009

martes, 2 de diciembre de 2008

II ENTRADAS


FLAVITUDES

Del tío Flavio solo tenemos una foto

Una estampa al parecer fue el hombre,

Trasegó los años treinta con su pulóver

Aromando las calles con su colonia Inglesa,

Fue mordido por bocas hambrientas

Y se cuenta que devoró algunas.

Se sabe del hombre -un silencio-

Fue el mayor de los hijos y partió temprano,

El tío se bebió las tardes y naufragó en las noches,

De el sabemos su apellido oscuro

Y su libre costumbre de vivir.

Del tío realmente se sabe todo

Lo que seamos capaces de inventar

Porque los menores de casa

Lo único que heredaron fue su silencio.

Fue el primer hombre en cruzar la frontera del miedo y lo perdió

Fue el primero en acompañar al abuelo en su tumba,

El primero en perderse en la memoria.


Medellín 23 05 ०६


SUSPICACIA TARDÍA

“…Y cuando llevó a la boca la menta de colores, recordó el sabor de los dulces de Mariela y fue tal su emoción que lloró la evocación de los años idos, lloró por las cosas que se fueron y nunca más se volvieron a probar, oler o palpar y ahora en su boca de nuevo el sabor de la niñez, su lengua recorriendo las líneas de colores imaginándole un sabor a cada una.

A su memoria vinieron los dulces que alegraban sus tardes de domingo; el mentón, el rombo, la bolita bogotana, el cigarrillo de nata, los dedos de San Nicolás y las medallitas de chocolate, le desconcertó su desmemoria, la mutación sufrida por su felicidad, el abandono de si mismo y lloró su desolación y la simpleza a la que había llevado su vida, lloró toda la tarde, pero sobre todo lloró por que recordó de momento que su madre era Mariela y que hacia dieciséis años lo había mandado por un bulto de azúcar y jamás había regresado…”

Marzo 1 de 2005

viernes, 21 de noviembre de 2008

OBSERVACIÓN


PEQUEÑA SUTURA PARA UNA CIRCUNSTANCIA CIVIL


En blanco y negro, la< tragedia es un candil que lleva una mano ciega sobre la bestia que parece reír de puro miedo, de tanta luz los ojos ven penumbra y de tanto mirar el suceso se torna en gris violento.

La estética redimensiona las fronteras del óleo s/lienzo, 349 x 776,6 cm, el amor se arrastra en un lamento de muerte blanquecino y marchito. ¿Dónde esta el pintor engreído que aleccionaba sus impulsos sobre el abdomen sudoroso de una infanta? ¿Porqué su mano mágica no cambia el llanto de la innombrable mujer que ve abatirse la vida entre sus brazos?, ¿Será que los símbolos son más poderoso que el odio fundado en los terrenos de la realidad brutal de una triste España sin ventura?

Mi pregunta va más allá del anca brutal que aplasta la mano que labró la tierra, del caos de las llamas que se ve en los ojos del toro o de aquel que parece clamar a las alturas con su vos ensordecida por el terrorífico aullido del tirano, mi cuestión llega hasta el estruendo de las bombas y sumergida en el asfixiante aire figurado por las llamas, no encuentra la salida de emergencia, el pintor no dejó brecha alguna para huir, busca con la de fragmentación de la imagen un resquicio entre la luz y la pared desvanecerse pero más se confunde, miro la imagen proyectada a través de un viejo artefacto cuya bombilla añade un tono amarillento tornando la observación mas difícil y angustiante.

Mi pregunta termina difuminándole en la composición triangular del dolor, en el oscuro absoluto del fondo, en las orillas insondables y en la incógnita de ¿qué es mas terrible? El bombardeo o la infinita pintura que no se cansa de provocar preguntas.

Atrapado, vuelto pregunta en la pregunta de Picasso, mi duda rompe el tejido de fuego y salta provocándose apenas quemaduras leves y una herida minúscula en la memoria que sutura con facilidad el olvido del tiempo.

Carlos Andrés Restrepo E.

DESENCANTO

  Hay momentos en la vida en que uno se detiene y se pregunta cuánto de sí mismo se ha ido apagando; cuánto de aquello que antes nos parecía...