martes, 6 de junio de 2017

DELIRIO

A través de ti el universo confabula,
una miríada de rocas cósmicas espera
La orden de tus ojos para saltar al vacío.
Imposible no sucumbir ante el desparpajo
De tu boca y sus concubinas dulzuras,
A pesar de la abstinencia que trato de inventar
Para alejarme un poco de tu monumental pecado
Pido un deseo y tu desnudez se arroja a mi costado.
Trato con las manos de comprobar tal dicha
Pero solo encuentro espuma y luminiscencia hueca
Donde antes estaba el milagro.
A través de ti podrían figurarme escandalosas proezas,
Levantar sospechas,
Conmover al infierno,
Ser tildado de prevaricador de inocencias
(Gustoso aceptaría todos los cargos)
Pero mi luz partió hace  tiempos a otro encuentro
Y  lo que ahora vez ya no existe,

Solo soy un pasado que en presente sueña.

C.A

miércoles, 3 de mayo de 2017

ANGEL




Los ángeles son criaturas celestiales que fueron creados a la par con la fundación del mundo, carece esta columna de datos específicos de dicha creación, la hora y el lugar y cuáles fueron los primeros y quien los hizo, lo que se puede afirmar por cuenta de la angelología, es que estos seres hechos de algo inmaterial, es decir que están hechos de nada, tienen el deber de asistir a Dios. Están presentes en el cristianismo, el judaísmo y en el islam.

Como son seres de extraordinaria pureza Dios los ha destinado para la protección de los hombres asignando a cada mortal uno de ellos, algo así como un guardaespaldas que es conocido como ángel de la guarda o ángel custodio, existen otros que son los ángeles caídos, según cuentan son todos los que siguieron a luzbel, cuando se rebeló contra Dios, esos ángeles viven aquí en la tierra y dada la carestía tuvieron que buscar empleo junto a los mortales, deben estar haciendo trabajos domésticos u holgazaneando, no comen ni se procrean y además son eternos viven muy aburridos y para entretenerse asesoran a los políticos en cuestiones de dudosa moral y todas esas cosas políticamente correctas.

Hay tres jerarquías o esferas de ángeles, en la primera se ubican los serafines, querubines y tronos, en la segunda las dominaciones, virtudes y potestades y en la tercera los principados, los arcángeles y ángeles, me centraré en tres de estos seres, la orden de mayor jerarquía son los serafines encargados del trono de Dios, ellos tienen tres pares de alas, con ellas se cubren desde la cara hasta los pies porque el brillo de su jefe los puede dejar ciegos y para eso tienen esos emplumados apéndices, hacen parte de esta misma jerarquía los querubines que son los guardianes de la luz y las estrellas, estos tienen dos pares de alas.

En la tercera jerarquía están los arcángeles estos atienden el departamento administrativo de los cielos y se entienden con los esfuerzos del hombre, los que más han remojado prensa son Miguel, el encargado de la guerra y la seguridad celestial, muy diestro enel uso de la espada y enemigo acérrimo de Luzbel, su hermano preferido cuando esté vivía en el cielo, Rafael quién es el encargado de la salud, el sanador de Dios, en caso de que Dios se enferme, también ha sido traducido del hebreo como medicina de Dios, Rafa tiene la virtud de ser accionista de muchos hospitales que llevan su nombre y por último tenemos al arcángel Gabriel que es el que hace los mandados, es él quien más trabajo tiene a lo largo de las historias bíblicas: Que vaya y le dice esto al profeta Daniel, que sale de ahí y se va para donde Zacarías y Marta y les lleva la buena nueva del Bautista, de paso se trae unos “pandequesos” de donde Jaime Henao,  de ahí se va a revelarle a Mahoma el capítulo 96 para que lo incluya en la edición del Corán…y que ojo le queda mal a María y que cuidado la deja esperando.

Finalmente están los ángeles, la orden inferior de la jerarquía angelical, estos son los que más se entienden con los hombres y sus asuntos,  tienen apenas un par de alas.

El veinticuatro de diciembre del año pasado llegando a la esquina del pollo farsante un local comercial que ha servido de referente geoespacial para los residentes de Jericó, me encontré con el único habitante de la tierra que goza de hacer parte de dos de las jerarquías angelicales, incluso siendo dos entidades de la tercera, aunque parece caído del zarzo no es un ángel caído, tras el encuentro me saluda con un gesto noble y me ofrece su sonrisa diáfana.

No nos veíamos hacia un buen tiempo y en cuanto me vio se levantó del quicio donde suele estar sentado y vino a mí con los brazos abiertos, le dije: ¡hola Querubín!, simultáneamente otra persona que pasaba le dijo:¡adiós Serafín!, enseguida tuve un pálpito, pues cuando él iba a mi casa a llevar algún mandado me decían: recíbale el encargo a Ángel, esta revelación de repente me sacudió, sentí como los vellos de los brazos se me erizaban y empecé a ver a este personaje común y doméstico como a un ser extraordinario y fuera de lo normal.

Me tendió los brazos y sonrío, le di un abrazo de lado, un prendedor de fantasía en forma de cruz le bailaba en el bolsillo de la camisa y despedía destellos como anunciando aquel estado de agnición en que yo iba a entrar, noté que su ojo derecho había perdido la luz pero el izquierdo brillaba por los dos. Este personaje tiene la virtud de sonreír al mismo tiempo en que habla, es honesto, inofensivo, trabajador y hace mandados, tiene el poder de la ubicuidad, por donde uno pasa ahí está, manías de los ángeles.

Su nombre terrestre es Ángel Hernández Peláez, de los Hernández de toda la vida, dos hermanos suyos Gabriel y Emilio fueron cantantes, Emilio fue integrante del trío de Hoy, muy reconocido en el país en los años cincuenta, grabaron varios discos y acompañaron en varias oportunidades a Lucho Ramírez, una de las voces más prolíficas del bolero y el bambuco en Colombia.

Ángel tenía una casita por la calle de Andes, vivía con su hermana Lucila hasta que ella se fue a vivir a la capital, desde entonces Ángel quedó rodando por ahí. Su principal labor era la de blanqueador o pintor de cal,  donde veía una pared con manchas y humedades aparecía ofreciendo sus servicios, cogía las goteras, empañetaba y dejaba impecables los frentes de las casas de la gente que para entonces se esmeraba en corregir sus máculas.

Al cabo del tiempo, sin alientos y sin quien le contratara se dedicó a hacer mandados, nunca ha pedir limosnas, intercambia servicios por comida o pantalones que le quedan marraneros y zapatos que nunca le combinaban.

La gente por afecto empezó a nombrarlo de las tres maneras mencionadas; ahora pienso que su oficio actual es el de ser Ángel, trabaja en una comunidad compleja recordando la humildad, el servicio y la honradez, es un infiltrado de los cielos, hace poco estuvo viviendo en Medellín y regresó a su pueblo, yo creo que haciendo uso de su jerarquía de Serafín fue a dar una vuelta por el trono celestial y de repente se vio con su jefe y al no alcanzar a desplegar una de sus seis alas no cubrió su cara y semejante destello divino arrebató la luz de su ojo, querubín, pensando en lo caro que le había salido ese saludo decidió regresar al pueblo que le vio nacer, quizás convencido de que es el lugar que espera le vean morir.



CARLOS ANDRES RESTREPO ESPINOSA

martes, 2 de mayo de 2017

ESPIRITU LIBRE




Dizque hizo arte Pop, Op (tical) y arte conceptual, al mismo tiempo en que lo hacían en Europa, para ello utilizó los materiales más inconsistentes, latas, tornillos, armas en desuso, resortes, palas, picas, tubos; hasta un bollo le parecía hermoso, lo hubiera perfumado porque por fortuna nunca pensó como el político ese, su vida es decir su obra estaba compuesta de objetos, era un “objetologo”. Se me antoja decirlo así aunque el definía a esa manía de acumular chécheres como arte objetual, intención que se valida no en la obra sino en su condición de ser artista, sus obras más representativas son “el argonauta” y “el virrey”, “Arbolarma”, “el chatarrodonte” “el jardín” hecho con armas blancas decomisadas en Pereira y quien sabe cuántas mas, pues no era de los que hace arte para vender, debe ser por eso que nunca fue nadie aunque lo fue todo, condición de los que saben hacer, nunca llegan a figurar.
Vivió como le dio la gana en el principito una casa que tuvo en la Florida, zona rural próxima a Pereira, hace poco retornó a la nada, era un hombrecillo extraño, huraño pero rodeado de gente, ermitaño pero montaba en Jet, vagabundo pero pasaba largas temporadas inmóvil, todo un personaje de cuento, de cabello blanco y ensortijado que se unía a una barba blanca como de profeta; solía llevar calada una boina vasca, lo recuerdo de camisa y un chaleco, pantalones tipo jean, zapatos deportivos y una mochila terciada en su hombro izquierdo. Su forma de vida incomodaba a muchos en su pueblo natal, donde vivió hasta los ocho años, cuando su familia liberal tuvo que huir de aquella comarca conservadora, pero en Pereira se destacó como uno de los artistas más influyentes e importantes de la ciudad, yo diría que del país.

Este extraordinario personaje me simpatizaba, no fui su amigo, me llevaba años luz, y para ser amigo de una persona así se requiere de mucha estructura mental, sin embargo cuando venía de visita no faltaba el saludo y el abrazo.
Cuando publicó su novela coclí coclí al que lo ví lo ví, me regaló un ejemplar autografiado, cuando se cansaba de su ostracismo se aparecía por el pueblo, siempre iba a nuestra casa y se sentaba en la silla de peluquería que usaba mi abuelo Josepe, miraba el guadual de enfrente del corredor y decía que esa era la silla del pensamiento, se quedaba en silencio y alguna vez una lagrima furtiva rodó por su mejilla para ir a perderse en su enmarañada barba blanca, con el tiempo tuvimos que guardar la silla porque todo el que se sentaba en ella terminaba gimoteando.

En una de sus visitas al pueblo propuso hacer una escultura con tubos viejos del acueducto y herramientas en desuso del municipio, él mismo eligió el lugar donde quería erigir su creación, en una colina sobre la planta de tratamiento del agua dio vida a su “chatarrodonte”, una mezcla de dinosaurio con transformers, un animal silencioso que abre sus fauces de lata como clamando por agua a los dioses de la montaña para digerirla con su costillar de picas y tubo madre del acueducto municipal.

Un dìa estábamos conversando en la esquina de casa blanca cuando pasó León Valencia arrastrando su humanidad, con una sucia cobija terciada al hombro como la capa de un superhéroe, luego de saludarlo se volteó y susurrado me dijo: ahí va el único espíritu libre de este pueblo, en ese momento no entendí que quería decir, algún día lo entendería.
Es probable que muchos lectores con todas las pistas que he dado todavía no sepan de quien estoy hablando, pues es de hombres el olvido y el desdeño una cualidad muy nuestra, no lo voy a decir, pero dejaré que se haga visible en la siguiente anécdota de la misma manera en que de repente aparecía por Jericó abrazando y saludando a todo el que se encontraba.
Haciendo el trámite para pedir la visa a Estados Unidos, mientras esperaba a ser llamado por el cónsul para la entrevista, crucé saludo que luego se tornó en conversación con el vecino de fila, un señor muy dicharachero que había venido desde Pereira y estando los dos en las mismas, nos entregamos al deleite de la conversa. Yo en estado de alerta, porque el señor hablaba sin parar y a un volumen muy generoso y no me dejaba escuchar el llamado que iban haciendo por los altoparlantes, el caso es que cuando mencione Jericó el señor dijo Martin, yo le respondí al que lo vi lo vi y se abalanzó sobre mí, me dio un abrazo emocionado por conocer a un coterráneo del artista que más admiraba en el mundo. Al final escuché mi llamado, me despedí y salí huyendo un poco adolorido de los  enérgicos abrazos que el ilustre admirador de Martin Alonso Abad me había brindado en su honor.

Tres meses después cuando estaba tomando un barco rumbo a las Bahamas (todavía no me la creo), vi como un turista enfundado en bermudas, playera, gafas oscuras y gorra de niño explorador abría sus brazos y se venía hacia mí con todo el peso de su abrazo gritando - Jericoano le tengo un regalo -, después de dejarme sin aire, sacó de su bolso un librillo con el título de “Monumentpsiquicia”, el último libro que había publicado Martin; agradecí el regalo y en el viaje le pagué “escondidijo” a peso a los abrazos de mi nuevo amigo.  Durante mi estadía en el norte leí el cuento de Martín, y aunque es toda una mamadera de gallo objetual con todos aquellos convidados de piedra, hay que reconocer que se adelantó a los creadores de la película una noche en el museo.

Martin vivió como un niño, actuaba con frescura, hablaba de manera muy ocurrente, pero pensaba muy bien lo que decía, su forma de vida para mi es una inspiración, tras su partida se va el último espíritu libre de mi pueblo, eso lo entiendo ahora perfectamente.

CODA
Es muy bello el paraje donde está ubicado el “chatarrodonte”, estando allí ilusioné un parque de esculturas objatuales de varios artistas, en conmemoración de Martín, ojala alguien con influencias lea esto y le entusisme.


sábado, 18 de marzo de 2017

ESTA NOCHE

Esta noche lloro por cuestiones poéticas
Las lágrimas caen en mi vino y cuando bebo un trago me da más tristeza,
Esta noche no tengo promesas para ofrecer,
Esta noche descubro que no tendré una Matilde que cuando muera ponga sus manos en mis ojos,
Esta noche cuando acabe el vino seguiré  bebiendo llanto,
Esta noche entendí que la espera es otra forma de soledad.
Esta noche recupere el miedo y todo lo que creí propio se esfumó

Esta noche todo nada fue olvido.

Andrés Restrepo

domingo, 1 de enero de 2017

AÑO NUEVO

Faltando cinco para las doce luis estiró la mano y brindo, -me quedan cinco minutos de vida- los demás entre la gazapera de la ocasión chocaron las copas, hicieron otros comentarios, el de Luis perdió importancia, la canción de fondo repetía casi lo mismo: faltan cinco para las doce el año va a terminar.

Nadie supo que pasó por la cabeza de Luis durante aquellos cinco minutos, en el mundo nacieron mil doscientos cincuenta niños a razón de doscientos cincuenta por minuto, se quemaron cantidades descomunales de pólvora, una mujer desnuda salió al balcón a gritar el mundo se va a acabar y tomó delantera, en la autopista un hombre acelera su coche para llegar pronto a casa, una pareja de enamorados en una colina se toman de las manos y miran las estrellas; no sienten la vida, se besan y desaparece el tiempo.

Por urgencias llega una ambulancia con una mujer mal herida, pasará el calendario pero no llegará viva  al fin de enero, el celador de la fábrica termina la ronda, se sienta enciende el radio toma un sorbo de café, en el cielo se avista la estación espacial internacional, unos niños juegan a la rueda rueda de pan y canela, un tipo en una moto acelera constantemente en la esquina, don Alberto cierra la tienda, en la cocina se acaban las papas y la salsa de ciruela, el locutor en una emisora vocifera: ¡arrepentíos!,  un cura sin dejar de roncar cambia de posición en la cama, del otro lado del mundo Luisa ve por primera vez el mar.

En cinco minutos escribo estas palabras para contar que Luis hace unos instantes levantó la copa brindo y ninguno de sus compañeros lo escucho, afuera en la calle la gente se alborota, las campanas  del reloj empiezan a indicar que es el momento, todos se abrazan y hacen un corrillo para contar las campanadas, una, dos tres cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doceeeeeeeeee.  El año nuevo empieza y Luis con toda su humanidad se desploma, sus amigos se ríen, indiferentes  le hacen a un lado y siguen la fiesta.

Carlos Andrés Restrepo E.


lunes, 12 de diciembre de 2016

EL ÚLTIMO FILANTROPO


 Filantropía viene del griego (philos) y (ánthropos) que quiere decir amor (o amante de, amigo de) y hombre respectivamente, pero no se transcribe como amante de los hombres seguro para evitar malestar en la cultura, sino que reza en los diccionarios de los hombres de bien, con el encabezado de siempre: Dícese de aquel que profesa amor por la humanidad.

Los hombres más ricos del planeta destinan parte de sus ganancias a obras de caridad, generalmente los destinatarios son los más pobres de los países  subdesarrollados, cuando hacen un donativo se esmeran en que su nombre o la marca que les representa queden publicados en los principales medios, es muy necesario que las personas menos favorecidas sepan quién fue el que les regaló un mendrugo de pan y les alivio del hambre por un día; otros de estos filántropos se esconden tras corporaciones y desde allí controlan el planeta, deciden de qué nos vamos a enfermar el próximo año,  cuál será la droga milagrosa que nos salvará y por supuesto son los dueños del laboratorio que ha de producirla, saben desde ya como nos vestiremos en el siguiente verano, cuándo ocurrirá el próximo tsunami y donde comprar barato para después vender a descomunales precios.

Esos mismos hombres crean fundaciones para evadir impuestos y al mismo tiempo figurar ante la opinión pública como almas caritativas desprendidas de sus bienes, pero la verdad es que no dan puntada sin dedal estos amantes de la humanidad.

Inquieta saber qué pasa con tanto donativo y tanta obra social, hay demasiados programas para los menos favorecidos, planes de vivienda, desarrollo social, educación y salud y no se acaba la pobreza, por el contrario todos los días hay más pobres, los que se muestran con sus ropas raídas y que desde su aspecto se sabe que son pobres y los pobres vergonzantes, esos que sin tener nada aparentan que lo tienen todo; conozco poblaciones enteras así,  digo que es muy curioso que contando además de los ricos con los políticos que ofrecen soluciones para combatir la pobreza en cada temporada electoral, todavía la mitad de los habitantes del planeta tienen que vivir con menos de dos dolores al día, más de mil millones de personas viven en pobreza absoluta y peor aún cada año mueren de desnutrición entre trece y dieciocho millones de seres humanos en el planeta, según cifras de Naciones Unidas.

Mientras tanto los países de occidente gozan de unos lujos exagerados, solo el 20 por ciento más rico de la población de los países desarrollados consume el 86 por ciento de los bienes del mundo y como tienen tanto dinero, lo único que hacen para equilibrar su superávit de riqueza es salir a comprar cachivaches que no tendrán ningún uso, terminarán ocupando habitaciones completas en sus opulentas casas y cuando mueran crearán museos personales de objetos inútiles.

Lo complejo de ese modelo es que nosotros que somos un país vergonzante lleno de regiones vergonzantes y de pueblos en idéntica situación, lo hemos venido copiando y ahora para parecer ricos, negamos la pobreza y nos metemos en deudas que nunca terminaremos de pagar. Sin ser economista sospecho que por ahí va la nueva filantropía, brindarle al otro la posibilidad de que se endeude para tenerlo esclavizado de por vida y en eso, hay muchos poniéndole el alma; así que la pobreza nunca se va a acabar porque los pobres son el motor de los ricos, ese desequilibrio es necesario para que haya desarrollo y la civilización continúe con su plan maestro de privilegiar un sistema social en el que para ser alguien hay que ser rico y para ser rico hay que mantener pobre al de al lado.

Algunas personas que han poseído grandes fortunas y que no entraron en esas dinamias del capitalismo como le llaman a esto que describí de manera bucólica, terminaron arruinadas, quizás por sus exageradas obras de caridad o porque otro lobo se las arreglo para quedarse con sus bienes; por ahí escuché a alguien decir que uno recibe su respectivo castigo por cada acto bondadoso, debe ser cierto, pues los espejos son muchos.

Todo este preámbulo lo hice para hablar en este último párrafo de Antonio, el último filántropo del que tengo noción, un hombre que hizo su riqueza con trabajo honesto y limpio, creó su propio emporio comercial iniciando con la compraventa de café heredada de otro gran señor de apellido Londoño y luego pasó a la finca raíz, la construcción, teniendo éxito en cuanto negocio emprendía y aunque fue víctima de varios timos, siempre salió a flote y a su paso ayudó a que otros también se hicieran con su patrimonio, fue el motor económico de su pueblo, no pensaba como banquero porque ponía la generosidad por encima de la ganancia. Antonio regaló casas, fincas, carros, dio donativos a la Iglesia, pagó la pintura de templos, levantó casas para pobres, regaló mercados, invitó a guaro, tuvo una oficina en el marco de la plaza en la que recibía a cuanto menesteroso llegaba a pedirle desde cincuenta centavos para un café, hasta el costo total de una cirugía a corazón abierto y creo que ese corazón abierto de hombre generoso y noble, de ciudadano honorable no le sirvió de mucho a la hora de su venida a menos; ahora vive de manera austera pero digna con sus dos hermanas, transita las calles de un pueblo donde le miran de soslayo, algunos le han dado la mano, pero no todos, jamás en la forma en que él se la dio a los más necesitados, incluso a los que no necesitaban.

Antonio fue el último filántropo y en su ocaso se puede apreciar como esa noción no existe en sus semejantes, la ingratitud es notoria, vivimos ahora otros tiempos.


Carlos Andrés Restrepo E.


CATÁLOGO INCOMPLETO DE PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

  Inventario de sonidos que nunca existieron, pero que alguna vez escuchamos.  Este es un inventario de sonidos que nunca existieron. Por e...