viernes, 11 de julio de 2014

No necesito que pienses en mi;
Que al despertar de súbito mi recuerdo te asalte,
No necesito que me necesites.

No me hace falta que me hagas saber
Que ocupó espacio entre tus cosas de importancia,
No me hace falta que me digas que me quieres.

No me hace falta tu foto en mi repisa 
Ni tus ademanes en mi pecho,
Ni tu boca rítmica dándome tres besos.

No necesito que te ocupes de mi
Ni que limpies el mapa que el bloqueador deja en mi mejilla,
Mucho menos que hagas parte del viaje improvisado de mi cuerpo.

Lo único que necesito es que te quedes
Allí, inmóvil, así podré saber a ciencia cierta
Todas esas cosas que no necesito.

Carlos Andrés Restrepo E.


jueves, 26 de junio de 2014

Seré breve
Aprendí a serlo hoy al amanecer
Cuando después del beso dijiste adiós,
Madrugar a despedirse tiene una ventaja:
Para el ocaso estarás preparado
Y los celajes con su dolor serán cuento viejo.
Las desventajas aunque muchas
Las volveré tan breves
Como tu no de hoy en la mañana.

Carlos Andrés Restrepo Espinosa




miércoles, 25 de junio de 2014

PUENTE

Erigí un puente para elevarme hacia ti,
Ascendí y el cielo de tu risa se fue acercando
a mi asombro,
Una sensación de triunfo invadió mi hallazgo,
El aire más puro, la luz más limpia.
Cuando creí que había entrado en tu mundo
Me vine a dar cuenta que había terminado
En mi otra orilla.

sábado, 21 de junio de 2014

Memorando

Tengo que concentrarme en muchas cosas
Pero sigo distraído pensando en vos
En qué creas que aunque  estoy distante
De tus años voy a amarte hasta que
Distes de mis sueños con menos temor.

Es probable que todavía te quiera
Pero ya no tengo que soliviar
La carga de tu reproche de amor,
Es mi deber ser cauto
No por apariencia si por devoción,
Me debo más a mis asombros
Que a los suplicios de tu adiós.

Es menester del abajo firmante
Dejar por escrito mi sentencia
No me alejo ni me acerco
Sólo busco ser consecuente
Con mi tiempo,
Ser honesto con aquello que duele,
Ser cauto con todo lo que entrego.


domingo, 8 de junio de 2014

GRANJA






Mi piel se agrieta mientras te espera
Mi cabello crece y alcanza para cubrir el pavimento
Mis dedos se hacen semillas en la caricia
Mi lengua viaja en oleadas de rima disonante.

Mis orquídeas no son de viernes santo
Mi llama es de sábado mundano, -me enciendo fácil-
Me enamoro en las mañanas y en las tardes
Arreó mi estandarte de promesas.
No me explico mis sentimientos.

En mi corazón se cambian los edredones
Se combinan las cortinas
Se almidonan las faldas
Se sacuden las paredes
Y en las madrugadas
Se aprieta el gatillo
De la desazón.

En mi corral los gallos cantan todo el día,
Las ardillas se roban el alimento de los pájaros,
Los ratones se engordan con la carnada de las trampas,
Rejuvenece la piel del guayabo cuando llueve.
El borrachero le ofrece sus flores al suelo,
El guayacan cuando florece muere,
El papayo crece hasta tocar el sol.

Con mis manos anunció cartas de despedida,
Labro la flor que dirá amor constantemente
Dibujó el sol para que el calor no falté,
Taño la cuerda que resonará en mi abrazo
Corto el hilo que ya no trae mensajes
Borro el anuncio que colgué en mi pecho.

Carlos Andrés Restrepo



viernes, 30 de mayo de 2014

Me he visto muchas veces penitente
Y eso que no soy creyente; por lo menos
No de esas doctrinas que implican lacerar
Las rodillas.

Me he visto patético y absurdo
Caminando ante el tribunal del hastío
Tratando de legalizar la desmemoria,
localizando el espectro
Del deseo para llevarlo a algún museo.

Me he visto taciturno y memorable
Joven reluciente de años,
Me he visto paseando por la ciudad
Trasegando la montaña
Trashumando mi humanidad
De un lado para otro sin vocación de pastor.

Me he visto fantástico
Dichoso, augusto y fresco.

Así de la misma manera me he desvisto.

Me desvisto
Penitente,
Memorable,
Fantástico ,
gozoso
Y me arrojo al vacío
De los cuerpos desvistos.

A la incoherente doctrina
De los desnudos.

Carlos Andrés Restrepo E.
Medellín 30 de mayo de 2014


domingo, 11 de mayo de 2014

TRAVESÍAS

Yo soy capaz de morir de amor
O de asombro,
También de dicha me muero yo,
Y sin embargo no creo que mi fin
Sea la muerte aunque estoy en condición
De morir de manera definitiva,
Miro al cielo donde el sol se arquea
Y sospecho que muchos días nuevos
Caerán de sus reflejos de luz
Sobre mis hombros de mortal apasionado.

Yo soy capaz de caer de bruces 
rasparme la mandíbula
Contra la tierra y morderme la lengua
Y sangrar y sentir dolor y no llorar,
Soy capaz de sanarme y seguir cantando.

Tu abrazo es el puente que atravieso
De mi abandono al cielo de tu compañía,
Por tu beso atravieso de la orilla
Del destierro a ese otro extremo
Que voy imaginando mientras cruzo.

No hay más cielo para este humano
Que saber que morirá constante
En tu cuerpo y nacerá perpetuo
En su memoria de cenizas.

CATÁLOGO INCOMPLETO DE PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

  Inventario de sonidos que nunca existieron, pero que alguna vez escuchamos.  Este es un inventario de sonidos que nunca existieron. Por e...