jueves, 15 de octubre de 2009

ORACIÓN


Cuando yo era mas pequeño de lo que soy ahora y estudiaba en la escuela Urbana Madre Laura, recuerdo que todas las mañanas antes de iniciar las clases hacíamos formación en el patio para recibir instrucciones, regaños, advertencias y en fin ese tipo de cosas que los profesores solían y suelen decir ante el cuerpo de estudiantes alineados bajo el inclemente sol.

Había una oración que nos hicieron aprender de memoria y que recitábamos todos a coro, era una oración a modo de poema, como lo son muchas, me di a la tarea de recordarla, pero no pasaba de la primera estrofa, conversé con algunos de los compañeros de escuela y ninguno se acordó de la dichosa oración a tal punto que estuve por pensar que yo la había inventado o que me había quedado de herencia de alguna pesadilla de esas en que veía venir a la profesora Martha y me pegaba en la cabeza con un palo, esa por ejemplo siendo verdad tuve que disimularla en la memoria porque en mi tiempo no existían los sicólogos ni los jueces que defendían a los niños, Bueno pero siguiendo con la historia de la oración, busqué en la infalible Internet y purrundún, apareció completica trayendo consigo, recuerdos de niñez que atesoro cual pieza invaluable por que en mis tiempos no había cámara digital ni sicólogos.

Comparto el texto que a estas alturas encuentro más poético que religioso.(sospecho que los matracazos en la cabeza hicieron lo suyo)


ORACIÓN MATUTINA

Esclarece la aurora el bello cielo,

otro día de vida que nos dáis;

gracias a vos, Creador del Universo,

Oh Padre nuestro que en el cielo estáis.


Nuestras voces unimos al concierto

que el universo eleva en vuestro loor,

de la tierra al cielo más profundo

Oh Padre nuestro, magnífico hacedor.


Conservad nuestras almas sin pecado,

a nuestro cuerpo dad fuerza y salud;

nuestra mente iluminad, piadoso,

con un rayo benéfico de luz.


Por nuestra amada patria suplicamos,

por la Iglesia elevamos oración,

por nuestros caros padres y familias

porque dichosos los hagáis, Señor.


En tu santo Nombre comenzamos

este día de vida que nos dáis;

haced que lo acabemos santamente,

Oh Padre Nuestro que en el cielo estáis.