miércoles, 10 de junio de 2015

VACACIONES

Tampa florida, al amanecer de un tequila azul reposado.
Re-po-sa-do
Reposa-do
Repo-Restrepo-sado-osado.
Vericuetos, canciones mexicanas pegando directo en el alma,
Sal con limón, al limón la sal.
Mi amiga se casó con un gringo por un carro, dos cosas,
Una casa, un queso y una ciudadanía,
Mi amiga llora por otra…
Por otra historia que tiene pendiente; llora porque
Sabe que nunca será lo que desea.
Soy un hombre sentado ante una fogata de artificio,
Comida de artificio circunda mis jugos gástricos,
Mis ácidos se alteran por los aditamentos del “do not enter”
Pero me levanto de estas ruinas y sigo mis andanzas.
Yo mastico coca
Camino sobre caca
Yo fumo mariguana
Bebo tequila
Musito vinos
Regurgito brandis
Humecto borbones
Libo libanesas
Deseo húngaras
Le huyo a las yugoslavas
Le busco el lado a las Indúes
Y las hindúes me huyen
Pero sonríen
Al saberse bajo mi escrutadora mirada.
 Solo debo un breve espejismo o un lánguido beso.
Yo me arrojo al mar
Y me salvan las aves con sus picotazos
Me aferro a sus plumas y me adhiero a su vuelo,
Subo a lo cielos de colores
Donde los Dioses se cansaron de habitar.
Yo soy vago,
No me da miedo el alcohol en mis venas,
Los millones de mi seguro cubren hasta Singapur
Puedo violar las normas
¡Ay!  Norma mía, siento esta revelación,
Mi Norma querida a quien canté infinitas veces
Contigo viviré sin ti me moriré.
Mi corazón rebelde acapara atardeceres
Colecciona aves
Memoriza sonrisas
Alecciona tristezas
Mi corazón es un puto, como yo,
Pero amo las mariposas y soy hijo de un poema.
En florida al amanecer;
Soy un recuerdo
Soy el universo
Soy el desencanto
Soy el pasado
Soy la palabra
Que luego leeré y diré:
“Vaya soy mas que un cuerpo que tañe guitarras,
Soy lo más perverso, o soy un demonio;
 Un ángel que sacó una vida de vacaciones”.

A.R











sábado, 6 de junio de 2015

INSÍPIDO

No sabe a nada este sábado 
Sin tu boca entre mis palabras,
Empalaga la dicha de los otros
Y sus maromas de amor ente mi abandono.

No tiene ritmo la banda sonora 
De este espejismo que te inventa,
Fatiga la sospecha constante 
De que quizás me quieras.

No saben a nada:
este café de altura,
Ni el sábado,
ni estos labios que muerdo
Para detener la risa, 
ni las lagrimas que dejó salir
Para que entre la tristeza.

A.R