lunes, 24 de enero de 2011

PROMESA


Mañana a las doce del medio día

Miraré mi hombro derecho y buscare tu mano,

Inclinaré la cabeza y besare tus dedos.

Te sorprenderás un poco de mi gentil gesto

Y ruborizada aceptaras con una sonrisa tal ímpetu.

Mañana después de que te alejes miraré

Los pliegues de tu falda que se disponen

En su vaivén sinuoso desde tus caderas

Y viéndote ir pensaré en áfrica o en un maromero de madera.

Mañana a las siete de la noche

Te estaré esperando con una botella de borbón a mi lado izquierdo,

con una amapola a mi derecha

Y con mi lengua punzante en el centro.

Mañana entrando la media noche si no llegas

Iré por ti y atravesando las paredes de tu cuarto

Auscultaré los pliegues de tu sabana

Y no daré tiempo a que te sorprendas

De mi gentil gesto.

Carlos Andrés Restrepo e

Medellín 10-29-2010