lunes, 18 de enero de 2010

CONFESIÓN









Debo ante todo aclarar que está el sol desordenando el día y que hay suficiente luz para hacer que estas palabras no incurran en oscuridades y subterfugios.

Miro atrás y tomo un poco del aire viciado de esos tiempos en que sabia a donde iba, el termino de esta historia estoy seguro no empieza hoy, pero debo ser justo conmigo no es que me alienten demasiadas cosas a persistir, mis treinta y tantos están mas del otro lado de la raya donde las hormigas recorren pezones olvidados en las pensiones de Paris.

El diablo se ha vuelto más amigo, la cobardía es mas aceptable cuando no hay a quien fingirle estoicismos. Acurrucado, exhausto y sin lágrimas veo como la esquina envejece al igual que aquella mujer en el día que enmudece el corazón en el raido pecho.

Atormenta la noche pero de esa no hablo, ahora prefiero enfrentar el día a día con sus fundiciones y sus condenas de eternidad.

Debo confesarlo, desde que estoy saliendo con Penélope Cruz me he vuelto menos perceptible a mis amigos, menos poeta, menos sensible, pero hay un oleaje de imposibles ocurriéndome que me obligan a esta honestidad inesperada, que de seguro pondrá celoso a mas de uno e incomoda a una que otra.

CARLOS ANDRÉS RESTREPO E.

2010-01-18