jueves, 15 de octubre de 2009

ORACIÓN


Cuando yo era mas pequeño de lo que soy ahora y estudiaba en la escuela Urbana Madre Laura, recuerdo que todas las mañanas antes de iniciar las clases hacíamos formación en el patio para recibir instrucciones, regaños, advertencias y en fin ese tipo de cosas que los profesores solían y suelen decir ante el cuerpo de estudiantes alineados bajo el inclemente sol.

Había una oración que nos hicieron aprender de memoria y que recitábamos todos a coro, era una oración a modo de poema, como lo son muchas, me di a la tarea de recordarla, pero no pasaba de la primera estrofa, conversé con algunos de los compañeros de escuela y ninguno se acordó de la dichosa oración a tal punto que estuve por pensar que yo la había inventado o que me había quedado de herencia de alguna pesadilla de esas en que veía venir a la profesora Martha y me pegaba en la cabeza con un palo, esa por ejemplo siendo verdad tuve que disimularla en la memoria porque en mi tiempo no existían los sicólogos ni los jueces que defendían a los niños, Bueno pero siguiendo con la historia de la oración, busqué en la infalible Internet y purrundún, apareció completica trayendo consigo, recuerdos de niñez que atesoro cual pieza invaluable por que en mis tiempos no había cámara digital ni sicólogos.

Comparto el texto que a estas alturas encuentro más poético que religioso.(sospecho que los matracazos en la cabeza hicieron lo suyo)


ORACIÓN MATUTINA

Esclarece la aurora el bello cielo,

otro día de vida que nos dáis;

gracias a vos, Creador del Universo,

Oh Padre nuestro que en el cielo estáis.


Nuestras voces unimos al concierto

que el universo eleva en vuestro loor,

de la tierra al cielo más profundo

Oh Padre nuestro, magnífico hacedor.


Conservad nuestras almas sin pecado,

a nuestro cuerpo dad fuerza y salud;

nuestra mente iluminad, piadoso,

con un rayo benéfico de luz.


Por nuestra amada patria suplicamos,

por la Iglesia elevamos oración,

por nuestros caros padres y familias

porque dichosos los hagáis, Señor.


En tu santo Nombre comenzamos

este día de vida que nos dáis;

haced que lo acabemos santamente,

Oh Padre Nuestro que en el cielo estáis.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

BITÁCORA


PERSIMMON

Se llama Olivia la gran madre que vive en la calle Olivia, sector rural de Osteen, tres cuadras abajo del sol, ella cultiva una fruta amarilla, dulce, suave, tierna, sutil y fantástica que se derrite en la boca sin poder precisar a que sabe, me quedé despistado mordisqueando algo sin referente alguno.

Olivia protege su árbol de Persimmon con un instrumento de alta tecnología que al sentir presencia de todo semoviente enciende una luz y suena una concurrida música con muchas voces en un paroxismo tal que ahuyenta venados, pájaros y visitantes despistados del tercer mundo.

Olivia comparte su fruta con todos aunque es celosa de quien toca su árbol, ella es la madre de Bryant quien es el compañero de Harriet quien fue mi feliz traductora de chistes, canciones y cuentos, a ellos los conocí en un barco rumbo a las Bahamas y de tanto compartir en la cena terminamos de amigos y de puro folclor termine pegándomeles en su carro de regreso a Orlando, pero como ellos traían su plan tuvieron que incluirme en su recorrido memorial, primero pasamos por Delray Beach el pueblo donde creció Harriet, le vi desandar su infancia y buscarse en las calles, casas y cosas que ya no le pertenecían, le vi llorar con lagrimas remotas y siendo niña por unos segundos le vi rubia y pecosa caminar descalza rumbo a la playa donde lloró un poco más su nostalgia, la espuma de mar envolvió sus pies y al abrir los ojos sonrió al saber que ahora tenia otras cosas, que la vida le había ofrecido un buen hombre a su lado que encierra en si todo lo que ella necesita para sentirse plena de vida con sus sucesivas infancias.

Luego partimos hacia Osteen donde empecé este relato, en la casa materna de Bryant compartimos con su hermana Allison una mujer joven y hermosa que me sonrió todo el tiempo y me lanzó el primer y único piropo que he recibido en otro idioma, mismo que preferí no me fuera traducido para guardar en la memoria las palabras, solo las palabras…

Con Edrian un joven parecido a Tom Sawyer sostuve una interesante conversación a través de los acordes de la guitarra, debo confesar que me entendió perfectamente, en ese momento entendí literalmente que la música es un lenguaje universal, luego vino el tío a dar su respetivo saludo con un vozarrón temerario pero amigable, luego la otra hermana, cantamos canciones Carrangueras, por cierto les parecieron bonitas, alegres y pidieron mas, entonces cantamos juntos, nos abrazamos, nos quisimos sin entendernos ni mu, cenamos un rico plato preparado en honor de quien visita, tal vez un desconocido o un loco peligroso pero corriendo el riesgo de que crean que en parte se es bueno, yo emocionado al salir de su casa solo alcancé a decir: “vivan los dueños de casa” y salí con el pecho lleno de esos hormigueos que desde niño me dan complicaditos con lagrimas y nostalgia de lejanías…

Sintomatología que por fortuna ningún medico ha podido curarme.

Ahora entiendo toda esa familia tiene corazón de Persimmon.

Andrés Restrepo

Orlando, 7-10-2008


lunes, 14 de septiembre de 2009

NAVEGANTE


Si en mi ruta me encontrara con el capitán Jozef Teodor Konrad Korzeniowski, y me preguntara: ¿podría usted decirme si este puerto es Mariúpol, Señor? Mi brújula falsea y yo he perdido la facultad de leer el firmamento, yo ¿qué podría responderle? ¿Acaso en mi barco hay quien atraque un andarivel? El viento sopla inútil porque no hay velas que hinchar para que rasguen el aire como si fuera un jamón.

No, yo voy surcando este mar en un computador gigante que parece barco, pero es una ciudad flotante que va a todas partes según su antojo y esto hace imposible que las brújulas funcionen o los astros acierten, no capitán, en mi barco no hay quien responda, en la cabina de mandos una luz tenue parpadea indicando el rumbo mientras su capitán bebe un coctel y besa amorosamente a una chiquilla de la tripulación que sueña con llegar a ser alguien y tiene que sostener a su familia.

Día 4 del mes 10 del 2008, en algún lugar del Atlántico

miércoles, 12 de agosto de 2009

POSTRIMERIA



ALETEOS I Y II

Heidi, Eide y Aidé salieron a caminar esta mañana, son las vecinas de al lado, siempre salen al mismo tiempo pero nunca regresan juntas, suelen desaparecer por largos periodos y cuando menos lo piensas aparecen con un ropaje distinto, el color del cabello cambiado por un mechón ahora rubio o azul, luego rojizo y por último la blancura suprema que ya vendrá si es que el tiempo aguanta, cada una trae su propio silencio, un toque de amargura en los ojos y un olorcillo a amapolas en el pecho, ellas tranquilas no gastan afanes en remediar sus “solitudes” siempre un sujeto anónimo deshojará una flor, tartamudeará un poema, saltará el poso de los encantamientos y se prometerá eterno mientras sus fines.
Sin embargo ellas siempre están yendo entre las espesuras de la inconciencia iluminando ó por lo menos repitiéndose en la angustiante manía de andar al acecho: La mayor amansó nubes que galoparán en la montaña; -un día azul esperaré en lontananza para ver sus pliegues atravesados por los naranjas más azules que se pueden contemplar en vida-, la del medio vive en un balcón café del que se guindan geranios, melenas y luciérnagas, cuando ella se va queda el balcón y yo le canto a su inexistencia.

La pequeña no habla, no escribe, siempre está de espaldas, prometió que un día vendría a sucumbir en mi delirio y aún espero aunque la somnolencia desalienta en la intranquila humedad de las distancias.

En cada una de esas mujeres descansó uno de esos hombres que pasan por los andenes de la cuadra, algunas veces embebidos por la jugosidad de sus senos, alucinados por el brillo de la exótica sonrisa entre sus piernas abiertas o por el olor que cada una trae respectivamente en la piel, durazno, yaraguá y canela.

-¡Usted por todas vencido!-

Asegura mamá en el redondel del pasillo mientras se aproxima;
-de cada mujer en su vida le conozco una historia-
-y de las que no un hijo- comenta hermana parada en el zaguán.
-bueno casi; y de las que no un karma en envoltura de odios que es peor que otorgarle decente civilidad a un humano en el que nos repetiremos con todos nuestros caprichos y ansiedades -respondí sin dejar de mirar los gestos que acompañaban sus sarcasmos.

Odio esa forma de aparecer siempre en la privacidad de mis pensamientos ahora con dama de compañía como si le asustase salir sola a cumplir su función nocturna de espantarlo todo, desde que celebré su feliz muerte no ha hecho más que demandar atenciones a sabiendas de la inefable brecha que separa nuestras vidas como resultado de su actitud hacía mí y que día a día ensancho con tal ingratitud que terminó acercándome más a sus viejas costumbres concibiéndola en el artificio de un regaño con la única necesidad de sentirme reorientado ahora que los rumbos nada ofrecen más que ironías y confusiones.

*
En la noche ocurre que me gusta dormir, el cansancio ya común del cuerpo que en el día se dispersa y se confunde con los aleteos de la esperanza es al atardecer cuando se expresa en su mayor esplendor, duelen los pies y la espalda y de tanto ansiar el reposo el sueño no se concilia, la oscuridad se llena de líneas; indeterminados colores que viene y van atravesándolo todo: los recuerdos de la vida que aparecen como fogonazos, el padre nuestro con intervalos de imágenes eróticas y al mismo tiempo Ave marías y perdones y otra vez labios sensuales desandando mareas.

Sea boca arriba o de lado el cuerpo no encuentra la entrada al reino de Morfeo, la cabeza no encaja como antes en el muelle de la almohada y los sueños no pueden atracar en las dulces playas del adormecimiento. De tanto revolcar las sabanas y revolucionar la vigilia el peso de la noche por fin cae en los parpados, empieza la fiesta al lado de la pared que hasta hace poco separaba mi languidez del resto del mundo; un río de músicas se desborda por todo el lugar, hay alegrías y alborotos, los más jóvenes cantan, los cristales se encuentran y vuelan hasta las bocas preconizando los más afiebrados besos, la noche ya no es mi cansancio y sus consecuencias sino el mare mágnum de estridencias, golpeteos, perturbadores jadeos orgásmicos que desgarran las tinieblas como ya la figurada grieta de mujer que exhala sus salmos de dicha y el hombre que resopla como exorcizando sus demonios, mi noche se agota, parece que amanece y la fogosidad sigue de parte de los vecinos y el insomnio de mi parte donde no existo ni para mi propio desconsuelo, mañana me iré del edificio, nadie tiene por que saberlo, lo haré en silencio, nunca tuve el coraje para que todo ocurriera de este lado, demasiados percances impidieron decidirme por ninguna de las tres aunque las tuve a todas pero siempre tras el paroxismo de mis deleites venia un indeterminado estado de hastío y depresión, otra era mi búsqueda, viajé por los senderos de un poema y me bifurque para que los pasos de una mujer no terminaran en un solo destino; la fatalidad de una esclavitud por cuenta de la fidelidad, llené mi copa de un vino que no sabia a compromiso pero no falto de dulzor siempre lo ofrecí oportunamente ya por inconveniente condición de la mujer querer permanecer y mía estar de paso, nunca la síntesis del amor arrojo apego alguno.

Cada quien inventa la forma de quedarse solo, la mía por virtud de mi libre acción, nunca por heredad, ni abandono, preferí siempre ser de nadie aunque todo fuera mío, muchos abrazos me rodearon pero supe alejarme prudentemente de su engaño nada subsiste cuando todos tienen miedo en su obrar, en sus ojos siempre había ansiedad y miedo; ya era suficiente con los propios.

Contemplé muchos atardeceres tomado de la mano de una joven hermosa pero por mucho que la retuviese la noche caía sobre su frente y las sombras le devolvían el color mortal a sus largos dedos enfriando la caricia y sus menesteres. No quise que mi ser se difuminara en el amaneramiento de una relación de pareja al concebir al otro no como un fin sino como el prepósito del viaje; validé en extremo mi libertad y la del otro aunque el resultado ante las miradas simplistas fue el de un ser falto de constancia y determinación.
Es verdad todo cuanto digo, verdad ante mis lóbregos oídos que no perciben el canturreo de las cascadas del pecho de mujer alguna pero si la salmodia vespertina del ave negra que va manchando el cielo a su raudo aleteo y yo como de costumbre susurrándome los miedos de antaño ya no disimulados de tal manera que el engaño funcione conmigo, verdad ante ellos que ahora huyen como tantos lo han hecho. Mi verdad que no busca convencer porque solo es en mí donde reside su esplendor.
No sé a quien comparto estas parsimoniosas palabras, si es a mi mismo a quien hablo o a todos aquellos que existen justo al momento de nacer mis letras, ahora muero para que puedan existir, arribamos en la feliz paradoja: nada es mientras no sucede aunque halla sido imaginado en el presupuesto de un cuento ó una narración futura, muero para que cobre vida mi lector, para que lo que fui por fin sea, para que ocurra la existencia que nos corresponde, que nos yuxtapone, ahora sin mayor pretensión que abrigarme en la dulce espera de unas manos blancas que me acaricien las páginas y unos ojos que atraviesen mi escritura hasta dar con migo yaceré adormilado para despertar en medio de la lectura en voz alta de una historia de la que tendré la leve impresión de haberla escuchado antes.

jueves, 9 de julio de 2009

EPIFANIA NUMERO TAL


Hace poco escribí que ahora lloro con mucha facilidad,
no por cualquier cosa,
pero si con mucha facilidad,
esto no me hace demasiado dócil ante variadas situaciones,
mi fragilidad radica en que he aprendido a ver lo hermoso
a pesar de su camuflaje en la cotidiano.

en lo últimos días he llorado la muerte
de un tío, de mi amigo Juan, de un tal Jackson
que inventó una forma especial de ser Rey
y lloré viendo llorar a Chespirito.

Llorar mientras se ve a un hombre llorar
tiene profundas implicaciones con uno mismo,
se llora (y esto lo he ido descubriendo con cierta parsimonia)
por que es uno el que se ve en los otros,
por que uno no quiere morir,
por que se quiso ser como el otro,
por que dentro hay algo inconcluso,
Porque no se vuelve de la muerte para ver como otros lloran por uno.

Ahora me explico un poco, creo que lloro tanto
por que no estaré en mi entierro para hacerlo
y mi vanidad para entonces ida, me reclama ahora
estas tristes letras y estas profundas lágrimas.

C. ANDRÉS RESTREPO
4-07-09

jueves, 25 de junio de 2009

SERENATA A QUIEN ME LEE (Y A QUIEN NO TAMBIEN)


AMIGO
Alcánzame la copa de tu pena, que yo quiero mirar su fondo oscuro.
No la bebas de golpe, te lo pido, saboréala despacio, y sin apuro.
Si te embriagas de rabia o de amargura, y te pesan los párpados de dudas,
allí mismo, en el fondo de tu pena hallarás mi comprensión desnuda,
y en la mano caliente que te brindo no estará la recíproca esperando,
pero sí mi corazón abierto, junto al tuyo con ansias palpitando.

No desmayes, y alcánzame tu copa, a esa pena le faltan muchas cosas:
la madura respuesta que da el tiempo y la fuerza de lucha bondadosa.
Con un poco de amor serás muy fuerte, y si ese amor suplanta lo imposible
vencerás con el tiempo toda suerte y serás en la lucha lo invencible.
No mendigues jamás calor y abrigo,
que la lástima no llegue hasta tu puerta,
el afecto prestado es el castigo que la vida por fácil siempre oferta.

Así ha de ser desde que el mundo es mundo,
desde que Dios te regaló existencia,
no la aproveches para ahogarte en ella ni la derroches buscando experiencia.
Y recuerda que con un poco de amor serás muy fuerte, y si ese amor suplanta lo imposible, vencerás con el tiempo toda suerte y serás en la lucha... lo invencible.

JOSE LARRALDE

jueves, 18 de junio de 2009

CARTA

Todos los días me tomo un tinto oscuro,
Temo por mis dientes se pueden poner mas amarillos
Pero eso no impide que me tome un tinto o coma chocolates
Y los viernes en la noche busco un grupo de amigos
Para beber un buen vino, aunque a veces no sea tan bueno (el vino).
Me estoy mirando al espejo y cada vez encuentro más surcos
En mi frente de porcelana, me he comprado algunos productos
Farmacéuticos para atenuar dichas hendiduras
Pero creo que lo que he hecho es evidenciarlas más,
Sospecho que algo tienen que ver los años,
Los gestos de asombro y las risas a mandíbula batiente que no he podido superar.
Al amor le sigo porfiando, tanto descreer me ha puesto de nuevo
En la necesidad de creer, también tiene mucho que ver una mujer en su mocedad
De blanduras exquisitas y vigorosos sueños (esas cosas arrastran y es bueno dejarse llevar).
Por eso me pongo ropa limpia todos los días
Uso colonia, me peino a lo fina estampa,
llevo zapatos de charol y camino con la cabeza siempre erguida,
Sintiendo ese vértigo de la dignidad Inflando el pecho de banalidades.

No han faltado los dolorcillos de juventud que repuntan avisando
No se que delirios de senilidad futura,
duelen la cabeza, los ojos, una mano,
Un pie, una tarde, una canción, una ausencia.
Me he comportado como todo un hombre, ahora lloro a escondidas
Y lo he logrado con tal facilidad que lo hago mientras veo una película,
Escucho una canción, leo un poema ó asisto al funeral imaginado de un ser querido.
Por días me entra la idea de que no he hecho nada con mi vida
Y lo mas terrible es cuando resumiendo resulta que estoy en lo cierto,
Hay ideas a las que es mejor ponerles la escoba detrás de la puerta
De lo contrario me quedaría sin motivos para cantar, escribir ó vivir
Todavía estoy esperando a ser grande para poder ser un cantante famoso.

En vista de que todos los días me alejo un poco del ser que fui
Y me acerco otro tanto al que quiero ser (aunque no tenga ya la menor idea de esos alcances)
Me tomo un tinto oscuro con café que yo mismo muelo
Y mientras espero a que la casa se llene de ese espiritual aroma
De la bebida negra que me acompañara mis variados desvaríos,
Te escribo querido Andrés para recordarte que aquí adentro
contamos con tu esponjoso corazón.

Andrés Restrepo.

miércoles, 13 de mayo de 2009

A FLOR DE...


Ando en mis controversias,
Mi amiga de mar lame mis pies con su vocación de ola
Yo a todo lo ancho de mí, pierdo credibilidad,
No valgo un peso,
Pero, ¿para que darle valor a lo inaudito de estos crepúsculos prestados?
Ando en mis controversias,
Un día estío, otro aterido,
Otro incierto,
Soy un poco menos
De lo que ayer amaban de más.
A mis treinta y tantos ¿cómo esperar que alguien me entienda?
Ni yo lo consigo,
Me avergüenzan estas elucubraciones
Y lo rebuscado de las palabras con que me defiendo,
Sería de mucha ayuda no haberte leído jamás maldito león de…
Ni haberte cantado amado Leonardo.
Yo corazón de caballo sabanero
Pluma de barranquero perdida en el cotejo amoroso,
Vacante sátira, alevoso y truhán impostor de la palabra.
Nada mío,
Todo robado.
Ajeno en cuerpo y alma a estas circunstancias
Que me aferran una vez más a lo irrefutable.
Yo en lo más profundo de mi sacramental pérdida.
Yo en parte culpable,
En parte santo
En el todo perdido.
Amén de mi más reciente patraña
Exultado en el averno del dulce cáliz
Que no aparto.


13 de mayo de 2009


viernes, 8 de mayo de 2009

LETRAS CONFERIDAS

Canto a mi mismo(10).


“A mis cuarenta y diez,
cuarenta y nueve dicen que aparento...”


De una cancion de Joaquin Sabina.

Ha llegado -por fin-
el esperado día,
la ansiada noche,
en que he de encontrarme:

conmigo,
contigo y
con todos.

Debemos reunirnos - en estos tiempos aciagos-
con Baco y su cofradía,
con Dionisios y sus Orfeos,
con Juno y sus beldades.
con Afrodita y sus ninfas ansiosas
con Venus y sus Musas,
con Eros y sus Concubinas,
con Cupido y sus saetas certeras.

No ha de faltar nadie,
digo, que no ha de faltar nadie.

Ven, acercate,
serás bienvenido a esta bacanal,
con esa delisiosa bebida fermentada,
cuidada por Zeus y el Olimpo en pleno,
para gozo nuestro:

Eternos mortales,
eternos ebrios de belleza,
eternos hedonistas.



Para que estos ojos
puedan seguir mirando: el mar y su infinito atardecer.

Para que estos labios
puedan probar, otra vez, esos, tus labios carnosos.

Para que estas manos – aún firmes -
puedan tocar, tu piel tremula.

Para que este cuerpo – aún terso-
pueda echarse a rodar -con el tuyo-
en esta redondez, que nos da cobijo.


Mira como fluye, de boca en boca, este liquido carmesí.

Mira como se brinda, con esta bebida bermeja, que da gozo a nuestro espiritu terrenal.

Mira, como se juntan todos, a un solo cuerpo, a una sola voz: Cantando, brincando, aullando, gritando:


¡ Bienvenido,

años
Sin cuenta !.

ALFONSO ARCILA G.

miércoles, 29 de abril de 2009

III.CONJURO



Rutilante abismo en que hoy caigo,

viejo amor de dentro que no nombro,

estrella fugaz que invento para soportar mi deseo.


Ahora aquí, silencioso y solitario han de verme en medio de la secreta compañía de las páginas sin línea de mis días.

han de verme entre unas piernas pueriles desandando mis antiguos impulsos, las melancolías que imaginé llorando bajo un árbol mientras la tarde se hacia llovizna.

He conjurado el tiempo y los delirios han vuelto de regreso con su padre cansados del mi mismo que tanto los hostigó en su feliz pasado.

¿Dónde están las monjitas de pana y acento español?,

¿qué se hizo el río?,

¿dónde el miedo al dar vuelta en la esquina en que se perdía de vista el corredor donde tejía Gabriela los escarpines que nunca vio usar a su infanta?


Se preguntan a través de mí las amigas de mi mamá hechas memoria en la postrimería de mi última desazón y yo con mi corazón relleno de muñeca de trapo les pinto ojitos amarillos como signos de interrogación a sus rostros enmohecidos por la perdida de la realidad en que fijaban sus recuerdos.


Guardando silencio, sin respuesta caminamos por la calle vacía de construcciones, vidrieras y reflejos.

Desde el extremo derecho de la ventana sobre la cabecera de la cama sale un hilillo de oro que va a morir en el portarretrato que está sobre una tablita sostenida por dos adobes forrados en papel regalo, sobre la frente de una mujer sonriente termina su luminiscencia, señalada ahora, antes hecha de menos en el conjunto de objetos de fácil nombre en el cuartito de descanso, ya parecen cobrar importancia sus ojos de mirada sempiterna encendidos como el único vestigio de que afuera es de día aunque adentro todavía es la noche.


De cualquier manera llegará la mañana dorando los techos y volviéndole el color a lo que antes fueron grises pensamientos fantasmales, llegará el nuevo día aunque las puertas estén cerradas y no existan persianas para la ventana donde se asoma la aurora, llegará con su costumbre de alegrar y desordenar las calles, las ventanas desojarán sus postigos y los transeúntes no sabran que solo existen para su prisa y nada más.


Llegará el nuevo dia recordando el imposible volver al ayer.


(Tomado de Avenida 11 de Mayo de Andrés Restrepo)

miércoles, 15 de abril de 2009

II.OVERTURA



Piano, violines, chelo, y mucho frió, habitaciones vacías a lo largo de los pasillos, en las paredes colgadas las manchas de los inviernos pasados, nada recuerda el verano, ningún cuerpo gotea su risa y su candor infantil, todo imposible, mudo.


Algo vuela con aire siniestro sobre las cornisas abandonas como las caricias de la madre sobre la cabeza de la recién regañada y expulsada del colegio.

Sobre el patio una rayuela va siendo borrada por la lluvia que llora el recordado cielo de otros tiempos; tan justo y parecido a este en que desandamos la historia con nudos en la garganta y tan solos que parece otoñó a pesar del sol y las florestas.

Iluminados; casi alucinados escuchamos con lágrimas en la mirada todas las ficciones de gente que ya no está, pedimos deseos mientras la realidad nos asegura que nada es cierto.

Piano, denso, recóndito.
Violín en crescendo y desaparece…
Luego la voz apasionada como colgada en un anaquel de nube,
Jadeante pero pudorosa habla el lenguaje de las sensaciones
El violonchelo ronronea

cuantas dulzuras extraviadas en la precariedad del verbo.

Juanita golpea al armonio y las hojas de partituras caen del atril como si de verdad fuera otoño, enfurecidos gritamos y pedimos mil deseos, pero solo lloramos la fatalidad de nada ser irrefutable.

El colegio lo derribaron, el colegio que pudo ser nuestro, pero no solo tiraron abajo la fachada de ostentosa arquitectura y las maderas finas, las puertas y ventanas que daban al infinito, también destruyeron el derecho al conocimiento, a la ilustración, el derecho a tener maestros y no duplicadores de textos, nos quedamos sin ordenadores del universo en cambio tenemos bodegueros de libros que nadie lee por que nunca nos enseñaron a leer.

El candil de los senderos a seguir era el brío de la juventud, nadie tenía profesiones, todos eran llamados por su nombre y reconocidos por sus juegos infantiles, inventar la guerra para terminarla porque los del bando contrario decidieron jugar a las canicas era la estrategia común y más arriesgada.

Un abogado, una poetiza conjugando el pasado en presente, un político aparentando ser amigo mientras gana, una madre cargando su pequeña hasta que envejezcan, una líder sindical sin sindicato, una loca coleccionista de carcajadas, una monja, una viuda con un perrito y una rica sin memoria serán quizás en el juego de grandes; juego en el que a pesar del cansancio no podrán cambiar por otro ni abandonar como se dejaban las piezas del catapis sobre el anden cuando pasaba el sacerdote misionero repartiendo estampitas y medallitas de San Benito.


Nunca aprendimos a leer los que vinimos luego, ni a jugar en la calle, ni a soñar en colores, ni a descubrir el mundo en blanco y negro, en mi presente está mamá viviendo su futuro y en mi pasado están sus amigas jugando a las muñecas.

lunes, 2 de marzo de 2009

HASTIO ÚLTIMO




OJALÁ FUERA EXQUISITO MI CADAVER

Siempre quiero que seas mi luz, he probado a caminar de prisa, viajar por el río,

y luego con los pies mojados elevarme y darme cuenta que todo lo que tengo para vos

es tan lento que no va con tu velocidad, que no vale lo delicado,
ni lo tratado con dulzura, porque lo que hay es más de lo que se puede ver.

Siempre soy niño y cuando llegas me vuelvo grande
Cuando te vas elevo cometas y me llevan con ellas
No ves mis acrobacias de luz, no entiendes mis muertos.

Y aunque no detengo nada, feliz al hombro sigo con lo vivido.

¿De qué tengo que darme cuenta?

¿A quién más tengo que retar los domingos infernales

En que el miedo empieza desde las 10 de la mañana

Cuando no estás del otro lado del teléfono?

Y lo vivido es nada con lo que queda por vivir.

¿Qué de lo que llevo dentro de mí es mio?

No me quiero engañar más,

Mis caminos se abren solitarios; fueron trazados

Para un solo caminante, entonces no entiendo

Por que insisto en que vengas y camines conmigo.

Con todo lo que me queda por ocultar no hago otra cosa que

Abonarle al patán que nace en mis ademanes

Y muere en mis palabras.

Cansado de tanto tratar que el amor que soy sea entendido por el corazón que eres.

Consiente de lo que me falta enuncio solo lo que me sobra,

Esas bocas de ocasión donde he dejado pistas

Del amor que no te doy,

Del después curador que tanto auguro a las justificaciones...

Tonto soy... pero sin excusas.

No tengo más que una tarde de musas trastabillando

En las paredes del seso y las palabras ahogándose

En el güisqui barato que ahora te reemplaza.

Soy un pleitero de calle insensible.

En la lengua prohibida que aprendiste entre mis junturas,

Está esa amortización de excesos

Ese miedo que nos heredó la doble vida.


-Por falta de pruebas no me odias más-

Y por manía de ser buena no te arrepientes del todo.

Aunque no volverás más a esos días en que los hijos eran conjeturas

Que morían en la prueba de farmacia

Que felices arrojábamos a la basura.


¿A qué le pega mi puño triste y violento

Si nada hay tan fuerte como tu ausencia?

Qué traspaso con la rabia si no quedan fuerzas,

¿Dónde cobrar la inversión de juventudes y años

Si ahora te veo más vieja y cansina a cuenta

Del desfalco de mis culpas?

Si de nada nos queda huir y ocultarnos entre otros

Si las heridas propuestas como ejercicio de aprendizaje

Nunca enseñaron la sanación,

Y ahora prisioneros del no querernos

Todo nos advierte que mañana no tendremos a quien no querer.


Ahora vivimos del invento,

las madrugadas y las tardes que empiezan en la

Noche adolecen de corazón.

Antes de creer que eras tan mía

Sabía que nunca lo serías,

Ahora cantando bajo la lluvia que provoco

En mi solaz fácilmente perturbable te veo alejarte

Y yo tan Bueno, tan de casa, tan religioso

Tan de vos voy muriendo como quiero que mueras

De una vez por todas

Antes de acabar este trago ultimo que me queda.

Por que de lo contrario no sé como más evadir mis reclamos

Disimulados con la fragmentación de este poema

Que siempre soñé llegara a vos.

Los imposibles siempre han sido mi rutina,

Los delirios voluptuosos aturdieron bastante mi módica

Astucia.

Al resumen de las jornadas nadie tuvo un detalle

Cuando caí enfermo de dolor de vida.

Ante los saberes acumulados el destino

Suele cambiar el tema de la discusión.

Ha que llorar pues al cabo de estos versos tristes

Que aún no he podido rimar,

De estos espejismos de las menganas que

Tanto memorizas

De una promesa de amor que nunca llegó

De un pobre pueblerino que entendió la ciudad

Entre tus brazos.

Y para qué llorar ahora mientras te dejo partir,

Mientras deserto de tu pecho pequeño

Y tus caderas donde caben todos mis universos

Y de tus manos donde siempre quise ser más que un fulano

Que habla a duras penas la lengua con la que me provoqué

Tus mejores humedades.,

Esa ingenua adolescencia que tanto me volvió un demente

Y me enseñó a mentir para no coronarte con las espinas

De mis crucifixiones.

Ser tan grande mujer para un aturdido que se hace llamar poeta

Es difícil cuando no se requiere escribir para habitar tu verso.

Y no escarmiento

Se que desde hace muchos años y me lo enseño un poeta

Siempre es nueva la luz.


Andrés

miércoles, 11 de febrero de 2009

ENCUENTRO


Además del hondo ombligo donde fue posible el frugal naufragio, estaban sus ojos con su tristeza de pájaros remotos, tremenda boca le quedaba justo en el centro de las ganas y unas manos frágiles blanquecinas y acarameladas prodigaban dulcísimas caricias.

Para que contar lo demás si con imaginarlo basta.

Pero como sospechar que debajo de todo esto se escondían, enmarañadas, las facciones de lo cotidiano y sus percances, lo simple de ser básico y lo abominable de conservar dichas costumbres.

Levantó los ojos llenos ahora de un cielo desencantado y desando un poco los paisajes que hasta hace poco eran el escenario de su feliz encuentro, ella ahora anda por ahí enredada en una nube, el se juzga un poco, piensa y se las arregla con el desenfado que hereda la soledad, sus vidas han crecido respectivamente diez milímetros.
Provistos ahora de menos andamiajes para el futuro quizás se encuentren, se sonrían y tengan la sensación de haberse visto antes.

Carlos Andrés

martes, 3 de febrero de 2009

IMPOSIBLE

IMPOSIBLE SER EL MISMO,
IMPOSIBLE DEJAR DE SER,
DEJAR DE LADO LO OCURRIDO
SIEMPRE IRA CON UNO
AUNQUE UNO NO VAYA CON ELLO.

IMPOSIBLE NEGAR LO QUE FUÉ
AUNQUE SE JUZGUE MAL HECHO

SER LO DICHO, IMPOSIBLE.

SOY EL ACTO PRESENTE QUE ME DEFINE,
NO PUEDO SER MÁS,

IMPOSIBLE REPETIRME,
AUNQUE PAREZCA IGUAL,
INNEGABLE EL ESFUERZO
EN ALGO SE ME HA DE NOTAR
LA NOSTALGIA,

IMPOSIBLE NO PARECERME A MI.

MEDELLIN 1 02 09

martes, 20 de enero de 2009

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QUISE PERDERME UN POCO DE MI MISMO, COMO SI FUERA TAN FÁCIL,
DESPUÉS DE TODO UNO ANDA POR AHÍ CREYÉNDOLO TODO,
QUISE DECIR OCEANO Y FUÍ RIACHUELO,
AL NOMBRAR LA AURORA CHISPORROTEARON ESTRELLAS EN NO SE QUE FRENTE
Y SE PROLONGÓ LA NOCHE.

ENTERRAMOS A LA MAMÁ DE MI AMIGO MAYOR Y SONREIMOS TRANQUILOS
SÍ, ASI ES LA VIDA, NO ME SORPRENDE LA MUERTE.

LAS NUBES ESTABAN TAN ALTAS QUE ALCANCE A TOCARLAS
LUEGO BAJARON Y NO FUÉ TAN DIVERTIDO EL VUELO.

CANTAMOS, CANTAMOS MUCHO, COMO ESAS PERSONAS QUE GUSTAN DEL CANTO
Y CUANDO NOS QUEDAMOS EN SILENCIO NO SE DIERON CUENTA,
ESO NOS PASA POR IR POR LA VIDA CON ESE ROSTRO DE CANCIÓN
Y ESE MURMULLO EN LA MIRADA.

ENDESPUES DE AFEITARSE EL VIEJO COLGÓ LA HAMACA DE DOS GUAYABOS
Y SE DURMIO LA TARDE, HAY TARDES QUE ES MEJOR PASARLAS DORMIDO
EL VIEJO ES EXPERTO EN LA EVACIÓN DE VIGILIAS PAVOROSAS

ALGO LE QUIERO APRENDER.

DESPUES LOS VENADOS, EL SUEÑO,
EL TACO EN LA GARGANTA
COMO DICE MI AMÁ,
ESE TACO CON LOS AÑOS ME HA IDO AUMENTANDO
ENTRE MAS VIEJO MAS MOÑON, AHORA LLORO SIN SABER PORQUE,
HASTA CUANDO ME RIO
LO QUE ME DAN ES UNAS GANAS DE LLORAR INEXPLICABLES.

Y REGRESAMOS,
OTRA VEZ LO OTRO, ESO QUE SOÑAMOS
Y QUE GENERALMENTE ESTA LEJOS DE LO QUE QUEREMOS,
DEBE SER ESO LO QUE HACE PERPETUO AL AMOR.

SUEÑOS,
FRAGMENTOS,
EPIFANIAS,
ENREDOS,
EXQUISITOS CADAVERES,
ES DEFINITIVAMENTE LO QUE ME TRAIGO AHORA QUE VUELVO
AHORA QUE POR TREINTA Y CUATRO VECES ME SIGO RESISTIENDO AL MOLDE,
AUNQUE RECURRENTE AL ENGAÑO BUSCO SOBREVIVIR.

VUELVO, ESO ES BUENO.

AHORA SOY TAMBIEN UN RECUERDO.

MEDELLIN 20 ENERO DE 2009